Liberan a 28 tripulantes de embarcaciones hundidas Quito. La Armada del Ecuador informó sobre la localización de ocho tripulantes desaparecidos el pasado 2 de septiembre, tras un ataque de los militares estadunidenses al barco Conquista II. Y a la par, los 28 tripulantes de las embarcaciones Conquista II y OM2, interceptadas y posteriormente hundidas por fuerzas de Washington, quedaron en libertad en Manta tras la concesión de un hábeas corpus. Todo esto en medio de las protestas de centenas de personas que reclaman al gobierno de Daniel Noboa una respuesta por el modo en que el Comando Sur actúa en aguas ecuatorianas y destruye el sustento de vida de decenas de familias. De hecho, en la audiencia de hábeas corpus la policía reprimió la presencia masiva y acordonó la zona para impedir el paso de la prensa y los representantes de organizaciones de defensa de los derechos humanos. Sin embargo, permanecen desaparecidos ocho pescadores que en enero también fueron atacados por helicópteros y lanchas rápidas estadunidenses en las costas ecuatorianas. Ni el Comando Sur ni el ministerio de Interior de Ecuador han querido reconocer que tras el bombardeo a Fiorella no se conoce el paradero de esos tripulantes. En el primer caso, el reporte oficial indica que los ocho pescadores se habían alejado de la nave principal el 2 de septiembre a bordo de cuatro pangas durante la intervención marítima ejecutada en alta mar por militares de Estados Unidos, tal como se registra en los videos grabados en los celulares de los tripulantes y por el mismo comunicado del Comando Sur (Southcom): “El 5 de septiembre, por orden de Southcom, la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental interdictó exitosamente una estación de reabastecimiento flotante de múltiples embarcaciones en apoyo a operaciones ilícitas de tráfico de drogas en alta mar en el Pacífico Oriental”. De acuerdo con esa versión, los equipos de inteligencia habrían confirmado que “las embarcaciones operaban en apoyo a la organización narcoterrorista violenta Los Choneros ” y reconocieron que las hundieron en “operaciones precisas y profesionales para desmantelar las redes logísticas que alimentan el narcotráfico en el Hemisferio Occidental”. Al respecto, Leonardo Alonso, presidente de la Asociación Pesquera Santa Marianita, advirtió sobre las catastróficas consecuencias económicas y sicológicas: “El sector pesquero, los pescadores están muy temerosos, no quieren salir y los que se encuentran afuera en alta mar obviamente no quieren regresar porque esto le puede suceder a cualquiera”. Eduardo Jurado Santana, presidente de la Junta Cívica de la parroquia Los Esteros, señaló la complicidad del gobierno de Noboa y la ilegalidad de las operaciones de la marina estadunidense en el territorio marítimo ecuatoriano. “Es lamentable que el Estado ecuatoriano, cancillería, Armada no presenten la verdadera razón de por qué las operaciones. Vuelvo a repetir, señores, si hoy viene alguien y te mete un tiro y te dice ‘después voy a revisar tu mochila’, ah, nos equivocamos. Aquí los pescadores necesitan mayor organización. Él es el que alimenta al pueblo ecuatoriano y no puede seguir siendo atropellado.” Fuente: https://www.jornada.com.mx/rss/mundo.xml?v=1
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